Queremos sembrar bendición ya que somos el resultado de un nacimiento de bendición y en bendición. En el principio Dios bendijo a la primera pareja dicendo: "..fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.." Todo nacimiento es resultado de aquella bendición. Como será que un embarazo es de gran importancia y bendición que cuando Dios se disgustó temporalmente con un rey llamado Abimelec, dice la Biblia que Dios cerró la matriz de la esposa del rey y de sus siervas. (Génesis 20).

Dios es el soberano, y nadie debería pasar sobre tal soberanía, tanto como para interrumpir un nacimiento. En Génesis 38 vemos como Dios se enojó con un tal Onán, hijo de Judá, y le quitó la vida porque Onán no quería engendrar hijos que no serían sus herederos. DIOS ESTA A FAVOR DEL NACIMIENTO.

Las parteras en Egipto, defendían la vida de los recién nacidos, porque dice la Biblia, que estan mujeres temían a Dios. En Exodo 23 leemos que en una tierra bendecida "..no habrá mujer que aborte.." El aborto trae maldición. Cuando el profeta Oseas clama por maldición para los impíos dice: "..dales matriz que aborte.." El aborto es una maldición. Toda muerte por aborto deliberado y premeditado se pagará con una vida delante de Dios (Exodo 21: 22 y 23).
 
Dicen los facultativos que en la gestación se ha formado una nueva vida, un pequeño ser humano que ya está formado con todas las cosas que Dios había anotado en su libro, (Como dice el Salmo 139).
Dice Dios en su palabra "..no atentarás contra la vida de tu prójimo.." (Levítico 19:16). Por supuesto, todo esto lo hablamos dentro del marco de los que tienen a Dios en cuenta y de los que temen a su Palabra.
Y para ello, la predicación del evangelio es la respuesta. En Cristo Jesús está la vida. En el evangelio encontramos la respuesta para todas estas cosas.
 
Pastor Manuel Romero (M.Cy M Córdoba)