Reflexión médica sobre el aborto
Durante la carrera de medicina aprendemos a combatir enfermedades para preservar la vida de nuestros pacientes. Pasamos por muchas materias para recibir el título tan deseado. Una de las primeras es biología y personalmente quedé maravillada al estudiarla.
 
Aprendía que todos los seres vivos están formados por células. La célula es la unidad anatómica fisiológica y de origen de todo ser vivo. La misma es autónoma, capaz por sí misma de realizar todas las funciones relacionadas a la vida: nutrirse, relacionarse y reproducirse. De hecho, algunos seres vivos son unicelulares como las bacterias.
 
En el momento de la concepción de un ser humano se forma el "cigoto" (Una célula que dará origen a todas las demás), pero este cigoto de por sí es un ser vivo con capacidad de nutrirse, relacionarse y reproducirse. Cuando estudié embrionología me sorprendí la rapidez con la cual esta célula se dividía para pasar por diferentes etapas en sólo días para llegar a ser un embrión, y luego de las ocho semanas un feto.Entendí que sólo un Dios tan maravilloso podía hacer todo esto posible. Versículos como "..antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué..", y "..mi embrión vieron tus ojos..", tenían mas sentido y color para mí.
 
Han pasado diez años desde que me recibí y hoy me quieren convencer de que todo lo que aprendí es mentira. Que en realidad, un conjunto de células no tienen tanto valor, que el feto en sí mismo no es un ser autónomo, cuando tiene ADN propio y todas las funciones de un ser vivo desde su concepción. Que preservar la vida no es tan importante cuando priman otros intereses. Que matar a un ser vivo no es asesinato sino una mera elección de quién cometió un error al concebir. Me quieren convencer que el aborto legal es salud para las mujeres que quieren terminar con la vida que llevan en su interior.
 
Nunca lograrán convencerme de todo lo que va en contra de lo que aprendí en la palabra de Dios y en los libros de medicina. Me resulta hasta absurdo y completamente ilógico desde toda mi percepción como médica y cristiana. Me recuerda al versículo que nos advierte que en los últimos tiempos a lo malo lo llamarán bueno y a lo bueno malo.
Hernamos, levantémonos contra toda esta falacia, preservemos la vida.
 
Natalia Marcerano es Pastora del M.C y M y médica profesional
 
 
 
Reflexión jurídica sobre el aborto
Desde el punto de vista de nuestra legislación nacional es importante establecer el momento a partir del cual se inicia la vida humana para gozar de la protección legal. Nuestra Constitución Nacional consagra la protección a la vida humana en los tratados de derechos humanos incorporados a la misma en virtud del artículo 75 inciso 22. Estos tratados tienen Jerarquía Constitucional y deben ser observados como la Constitución misma.
 
Por otra parte, el artículo 75 inciso 23 dispone que corresponde al Congreso “(…) Dictar un régimen de seguridad social especial e integral en protección del niño en situación de desamparo, desde el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental, y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia”. Es decir, que para nuestra Carta Magna la vida humana y su protección comienza desde el embarazo. (¡Que mayor desamparo que el del niño que no puede defenderse!).
 
Luego tenemos lo que establece nuestro nuevo Código Civil y Comercial, el cual en su artículo 19 dispone lo siguiente: “..La existencia de la persona humana comienza con la concepción..” Desde el momento de la concepción la persona ya puede ser titular de derechos y obligaciones (por ejemplo recibir donaciones), los que se adquieren definitivamente si nace con vida.
 
Por lo cual, debemos entender que tratándose de embarazos naturales desde el momento mismo de la concepción se encuentra consagrado el derecho a la vida y la consecuente protección de la persona por nacer; en consecuencia todo aborto sería per se ilegal y punible.
 
El Código Civil y Comercial no aclara qué se entiende por concepción cuando se trata de personas nacidas por técnicas de reproducción humana asistida (o TRHA); sin embargo la disposición transitoria segunda del Código establece que una ley especial deberá regular la protección del embrión no implantado. De ello podemos concluir que en casos de TRHA la protección de la vida comienza con la implantación del embrión fecundado in vitro en el seno materno. Es decir, que de acuerdo a nuestro Código Civil y Comercial existe un doble régimen para el inicio de la personalidad, según el modo en que una persona haya sido concebida: concepción natural o por procreación artificial.
 
Otro aspecto que debemos analizar es el de los casos de abortos legales o permitidos por la ley, los que se encuentran expresamente establecidos en el artículo 86 del Código Penal y son: 1) Cuando la continuidad del embarazo ponga en peligro la vida o salud de la madre; 2) Cuando el embarazo provenga de una violación; 3) Cuando el embarazo sea producto de un atentado al pudor de una mujer idiota o demente.
 
A estas tres situaciones me permito agregar una cuarta que sería la de los embriones no implantados (que ya son personas, porque ya se ha producido la concepción) en los casos de TRHA; ya que como hemos visto estos recién encuentran protección una vez que son implantados en la mujer. Mientras tanto pueden ser congelados e inclusive desechados sin consecuencias legales. Al respecto, conviene recordar que la palabra de Dios expresa en el Salmo 139:16 “..Mi embrión vieron tus ojos..”.
 
A la luz de todo lo expresado podemos concluir que el proyecto de despenalización del aborto no encuentra asidero legal en nuestro ordenamiento jurídico, debiendo para ello modificarse todo el sistema y la metodología del Código Civil; como así también nuestra Constitución Nacional.
 
Quiero finalizar recordando unas palabras expresadas por el Pastor Ruben Cordoba cuando en referencia a la trágica historia contenida en 2 Reyes 6 (Sitio de Samaria) respecto a la mujer que cocina a su hijo para comerlo y satisfacer su hambre; decía que normalmente la madre se sacrifica en beneficio de su hijo; pero que en el aborto la madre sacrifica a su hijo en su propio beneficio.
 
Ariel Piris Da Motta (Pastor del M.C y M, abogado y notario)
 
 
 
El amor de Dios por los no nacidos
La palabra nonato significa "no nacido", o bien "que está a punto de nacer", o también tiene el interesante significado de "no existe".
 
Si miramos atentamente la palabra de Dios, vamos a encontrar referencias de los nonatos Jacob y Esaú luchando en el vientre de su madre, y Dios dividiendo dos pueblos en el mismísimo vientre de Rebeca. (Génesis 25). En el nuevo Testamento encontramos la historia del nonato Juan el Bautista "saltando de alegría" en el vientre de su madre al reconocer la presencia (Todavía en el vientre de su mamá) del nonato mas famoso de la historia, el Señor Jesús. (Lucas 1)
 
Pero lo mas impresionante de la palabra es contemplar la naturalidad del Dios que "..llama a las cosas que no son como si fuesen.." (Romanos 4) al hablar, anunciar y profetizar de nonatos que ni siquiera existían todavía en el vientre de su madre. Dios insistiendo una y otra vez por años a Abraham: "..Sara tu mujer te dará a luz un hijo.."; anunciándole a la esposa estéril de Manoa, "..darás a luz un hijo.." (Jueces 13), enmudeciendo a Zacarías (Padre de Juan el Bautista), cuando le dijo que su mujer estéril Elizabeth "..te dará a luz un hijo.."
 
Por último, Dios anunciando por siglos y siglos el nacimiento del que fue llamado el "Dios fuerte" (Isaías), el "Sol de Justicia" (Zacarías), el "Deseado de las Naciones" (Hageo), el "Príncipe de Paz" (Isaías), y tantos otros nombres dados a nuestro Señor Jesucristo. Pero lo más maravilloso de este Dios digno de ser temido, es que no sólo habla de los no nacidos, sino que tiene la capacidad de amar, conocer, (Jeremías 1), poner nombre, llamar, escoger, santificar, predestinar, darles un propósito de vida y constituir por herederos a los no nacidos ordenados para salvación: (Efesios 1).
 
Por algo insistimos en que la vida no comienza en tal o cual semana de gestación, comienza antes, en el corazón de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
 
No somos intelectuales, pero a esta altura, y conociendo la palabra "..que hace sabio al sencillo.." (Salmos 19) estemos seguros que TODOS LOS NO NACIDOS SON DE DIOS, y que el aborto despenalizado que los amenaza no es otra cosa que un PECADO NACIONAL, y que en su gran mayoría, los abortos son consecuencia de otros pecados de una generación atestada de fornicación, adulterio, y una sexualidad salvaje y sin límites morales.
 
Por lo tanto, ninguna tendencia social de esta generación que no tiene en cuenta a Dios será mas fuerte que el amor de Dios, cuya longitud alcanza aún a los no nacidos, porque escrito está "..Vendrán, y anunciarán su justicia; A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.." (Salmos 22). Ningún pensador con una mente reprobada en Dios debe movernos del principio "no matarás" , y ningún argumento aparentemente bueno y humanístico será mas poderoso y contundente que la preciosa y eterna afirmación bíblica: "..Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.." (Salmos 22) 
Daniel García