Después de haber recibido tanta Palabra en este Congreso, vamos a enfocarnos en la cruz victoriosa de Cristo, y también miremos por el futuro de las cosas que hemos recibido, como dice Apocalipsis: “..Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona..” (1) El congreso ha sido precioso, pero ahora viene el momento de poner en práctica aquellas cosas que Dios nos habló. 
 
Vamos a abrir la Biblia en 1ª a los Corintios. Dice así la palabra del Señor: “..Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios..” (2)
 

La cruz es locura para muchos
El Apóstol está escribiendo a la Iglesia griega. Los griegos eran los que buscaban sabiduría apoyados en sus famosos filósofos. Las enseñanzas de Sócrates, Platón, Cicerón y toda esa filosofía eran el pretendido camino de los griegos para acercarse a Dios. Entonces, tanto creían en esas enseñanzas humanas, que también tomaban el Evangelio como una ideología más para alcanzar sabiduría, pero todo lo que escuchaban del evangelio les parecía una tremenda locura, a lo que Pablo les dice de parte de Dios: “..la palabra de la cruz es locura a los que se pierden..” “..el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría la humana..” “..agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación..”
 
 
La cruz es tropiezo para otros
El apóstol, con toda certeza les dijo a los griegos: “..¡Nosotros predicamos a Cristo crucificado!..” El mensaje de la cruz es salvación eterna para los que creen. El mensaje de la cruz es justicia y salvación para los que confiesan el nombre de Cristo. El mensaje de la cruz es salud, es salvación, es poder de Dios, es paz, es bendición abundante y es ganancia eterna para los que lo creen. Este mensaje hizo tropezar a los judíos que sólo pedían señales (Tan arraigados a la tradición de Moisés liberando al pueblo de Egipto, el cruce del Jordán, el maná en el desierto, la columna de fuego, la nube, el arca del pacto en el desierto, la tierra prometida, etc).
 
Este mensaje hizo confundir  a los griegos que buscaban racionalismo, sabiduría, filosofía y grandezas humanas. Vivimos un tiempo de incredulidad y materialismo. En España, los ateos españoles hicieron una campaña con cartelones en los ómnibus que dicen: “Dios está muerto”. En Inglaterra, los ateos impulsan otra campaña con carteles en los ómnibus que dicen: “..Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida..” ¡Pero Dios existe! ¡Dios no está muerto! Este espíritu de incredulidad lleva a mucha juventud en estos tiempos a renegar de Dios y a expresar esa idea de muchas maneras, una de ellas  es tatuándose símbolos en el cuerpo, usando collares o pulseras con símbolos de procedencia ocultista. Un ejemplo es el supuesto “símbolo de la paz” que en realidad es la cruz vencida, o la cruz de los brazos caídos. (Que significa “Las ruinas del hombre muerto”) Bueno, eso es lo que proclaman esos símbolos y quien lo pretende usar le está dando la gloria al diablo, pero el mensaje de la cruz es FE en la muerte y resurrección de Cristo.  
 

La cruz es poder de Dios
La cruz de Cristo no está vencida, está más poderosa que nunca, y la palabra de la cruz que para muchos es una locura para perdición, para los que se salvan es poder de Dios. “..más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios..” ¡Gracias a la cruz triunfante! ¡Gracias a Cristo y su obra redentora! Por esa obra hoy estamos en la Presencia de Dios. El mensaje de la cruz es FE en la muerte y resurrección de Cristo. El mensaje de la cruz es salvación eterna para los que creen. El mensaje de la cruz es justicia y salvación para los que confiesan el nombre de Cristo. El mensaje de la cruz es salud, es salvación, es poder de Dios, es paz, es bendición abundante y es ganancia eterna para los que lo creen. ¿Lo crees joven? 
 

La cruz es perdón de pecados
Quiero explicarles sencillamente por la palabra: ¿A qué punto nos lleva la victoria de la cruz? ¿Qué representa para nuestra vida? ¿Cómo se traduce en la práctica la cruz victoriosa? En 1ª de Juan, el apóstol escribe: “..Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre..” (3) 
 
Juan menciona tres clases de personas: hijitos, padres y jóvenes. Bien lo podría haber dicho en el orden humano, pero el apóstol apunta a un principio espiritual mucho más fuerte, y aquí hay todo un tema. La victoria de la cruz alcanza a los recién convertidos, a los que han alcanzado cierta madurez y a los que estamos en el Señor ya hace mucho tiempo. 
 
A los “hijitos” le dice: “..vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre..” Es muy probable que esto les decía a los nuevos creyentes, recién convertidos, pero también le habla a los padres, y no tan solamente padres naturales, sino espirituales: “..Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio..” Y no se olvida de lo más importante de este mensaje: Los jóvenes crecidos en Dios: “..Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno..” ¿Te sientes identificado con estas palabras?
 
En cierta ocasión, un Pastor viajaba por una ruta en su auto, y llegando a un lugar observa varios autos de policía, gente amontonada y él se acerca, se presenta como Pastor, y se ofrece para ayudar en algo. Había llegado tarde, un joven había tenido un accidente con su moto y estaba muerto, pero el Pastor pudo observar que el fallecido tenía un tatuaje en el brazo que decía: “Nacido para perder” Por alguna extraña razón ese joven pronosticó su propio final, predijo su propia muerte, sentía que había nacido para perder y ese fue su destino. Pero querido jóven, así como Pablo les escribió a los jóvenes de su tiempo, así les digo hoy en este Congreso: “..porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno..” Si eres fiel a Jesucristo, por la fe en esa cruz victoriosa, y en el poder del Espíritu Santo, tu destino no es perder sino ser más que vencedor en el nombre de Jesús. ¡Gracias a Dios por la muerte y resurrección de Cristo! ¡No nacimos para perder! ¡Nacimos para ser salvos por la eternidad! 
 

La cruz es fuerza de Dios
Querido, la juventud es una etapa preciosa de tu vida; Es fuerza, es energía; es un tiempo no sólo para disfrutar sino también con infinitas oportunidades y posibilidades de progresar, de estudiar, de prosperar en el área humana, Todo eso es bueno, pero la vida del joven cristiano es mucho más que eso; es madurez en Dios y fuerza del Espíritu: “..Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes..” La vida del joven cristiano es consagración, es perseverancia y es servicio: “..y la palabra de Dios permanece en vosotros..” La vida del joven cristiano es santidad, es limpieza y es dedicación al Señor: “..y habéis vencido al maligno..” Qué bueno es para un Pastor, contar con jóvenes que han vencido al mundo, a las tentaciones y han dedicado su vida a servir a Cristo. 
 
Hablamos que la Palabra de la cruz es locura para los que se pierden. Hablamos que la Palabra de la cruz es Poder de Dios para salvación, y hablamos que la Palabra de la cruz es victoria para los que siguen a Cristo de verdad, para los “hijitos”, para los padres y para los jóvenes que se consagran enteramente al Señor. Dice: “..Y habéis vencido al maligno..” En la etapa de la juventud, el mundo se abrirá a tu vida con muchas ofertas, pero cuídate, que ningún camino de este mundo te lleve a abandonar la Palabra de Dios y la salvación recibida por Cristo Jesús. 
 

La cruz es herencia, libertad y redención
¿Eso es todo lo que Dios tiene? Querido joven, quiero decirte que hay grandes cosas para tu vida por medio de la cruz victoriosa; Hay sabiduría, hay fortaleza, hay frutos: “..Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados..” (4) 
 

La cruz es la señal de un enemigo vencido y despojado 
Leemos ahora capitulo 2:13 “..Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircunsición de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz..” (5) ¡Cristo triunfó sobre los demonios en la cruz! ¡Cristo llevó nuestros pecados en el madero! ¡Clavó en la cruz el registro de nuestros pecados! ¡Cristo nos dio vida a través de la cruz! ¡A nosotros! ¡Ovejitas perdidas! “..Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas..” (6) 
Pero yo quiero señalar dos aspectos de la cruz victoriosa. El primero es que en ella Cristo anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, y dice la Biblia: “..quitándola de en medio y clavándola en la cruz..” Alguien dijo que dos cosas fueron clavadas en la cruz del Gólgota, el cuerpo físico de Jesús, y el acta que nos era contraria (registro de nuestros pecados), por los que Cristo pagó sacrificando su vida. Hemos sido redimidos de la maldición del pecado, Cristo se hizo por nosotros maldición, para quitar de en medio la maldición de la ley, y para que (Muertos a los pecados) vivamos a la justicia. ¡Gracias Señor por tanta misericordia! 
 
El segundo aspecto es el despojo a los principados y potestades. Ustedes saben lo que son principados y potestades. Pablo dice: “..No tenemos lucha, contra sangre ni carne. Nuestra lucha es contra principados, potestades, huestes de maldad que habitan en las regiones celestes. Por tanto tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo..”. (7) La palabra despojo significa “conjunto de provisiones, armas y cosas de valor que el ejército vencedor toma del ejército vencido” ¿Qué significa esto? En una guerra, el ganador se queda con los despojos del enemigo. Jesús ganó la tremenda batalla en la cruz, y los despojos de Satanás fueron clavados en la cruz del calvario, para que ustedes y yo podamos seguir hasta el fin en plena victoria. ¡El enemigo está vencido y despojado!
 

La cruz es más que victoria
Entonces, ¿Por qué seguimos con las batallas? La Biblia dice que el diablo está vencido pero que él va a presentar guerra hasta que sea aplastado definitivamente. El Apóstol Pedro dice: “..porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca..” (8) Con la cruz seré y soy más que vencedor.
 
Por otra parte, en el libro de Romanos, el apóstol Pablo le escribe a una iglesia sufriente en Roma, donde los cristianos eran entregados a los leones. A otros los ataban a un poste, les echaban brea y los encendían, pero Pablo no pierde la fe para creer que la victoria final es de Dios, y en circunstancias totalmente adversas para el evangelio suelta la palabra inspirada y eterna: “..Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquél que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. antes en todas estas cosas somos más que vencedores..”. (9) ¡La cruz es victoriosa! ¡La cruz no está vencida! Joven querido, pelea la batalla con las tentaciones, con las provocaciones, con el mundo, porque al salir de este Congreso, tenemos que sostener la victoria obtenida. 
 

La cruz es la inspiración de los vencedores
Y hay unos textos en la Biblia, que el Apóstol Pablo escribe de cómo se sostuvo en las luchas y en las pruebas. Vamos al libro de 1° a los Corintios capítulo 9, verso 24, dice así la Escritura: “..No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio. Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha de todo se abstiene, ellos a la verdad para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible. Así que yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, lo pongo en servidumbre; no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado..” (10) ¿Por qué el Apóstol Pablo toma este ejemplo? Este ejemplo lo toma de algo que le agradaba mucho, los juegos olímpicos. Desde aquel entonces, en Grecia se celebraban los juegos olímpicos y él estudió muchas cosas de esto. 
 
Aparentemente, Pablo gustaba esas cosas y tomó, podríamos decir, un ejemplo deportivo. Todos sabemos de deporte y hay quienes lo han practicado y lo practican, fútbol, básquet, atletismo, etc. ¿Quién tiene más posibilidad de ganar? A veces no ganan los más talentosos, ganan los que tienen mejor preparación, por eso Pablo dice de esta manera: “..los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio; Corred de tal manera que lo obtengáis..” Y después habla: “..todo aquel que lucha, de todo se abstiene. Ellos a la verdad para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible. Así que yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado..” 
 

Correr, pelear, luchar, vencer
El apóstol ya era un hombre grande, no lo dice en el sentido físico. Cuando escribe esta carta era mayor de sesenta años, pero él lo dice en un sentido espiritual. “..todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio..” Así como en el atletismo gana el mejor preparado, en la vida cristiana y el ministerio reciben su corona los que corren, pelean, luchan, se abstienen, se preparan espiritualmente. Muchos empiezan bien en el ministerio, pero por no tener una buena preparación espiritual, se quedan a mitad de camino. La carrera es hasta el final. Y aquí no está exhortando a los demás, sino que habla de sí mismo: “..yo de esta manera corro, no como a la ventura; (como para salir y divertirse un rato) de esta manera peleo, no como quien golpea el aire..”
 
El Congreso termina, ¿Y ahora qué hacer? Bueno, conviértete en un atleta espiritual; corre, pelea, lucha, abstente de todo lo malo, corre como quién quiere ganar el premio, porque la carrera es hasta el final. Mañana continúa tu lucha diaria y dirás: “..Con lo que recibí en el Congreso fui encendido..”, “..Recibí renovación en las lenguas..”, “..Yo pude quebrantarme y adorar al Señor..” ¡Pero la carrera continúa! Por eso dice Pablo: “..olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante..” (11) Joven, la carrera es hasta el fin. No corras como a la ventura. No digas: “..Voy a ir al congreso y después me voy a tomar unas vacaciones espirituales..”, porque así vas a perder lo bueno que recibiste. Muchas Iglesias evangélicas se llenan de gente que corren para cualquier lado. Gracias a Dios que están los que se consagran día a día. ¡Corre la carrera de Dios! No como a la ventura. ¡Pelea la batalla de Dios! pero no como quién golpea al aire. Abstente de lo que es malo como lo haría un buen deportista. ¡Esfuérzate en la gracia! No tomes livianamente la gracia de Dios, no la transformes “en una desgracia”, (Como escuché decir a un Pastor) Querido joven: ¡Permanece! ¡Corre la carrera! ¡Renueva tu pacto con la cruz de Cristo! porque cuando hablamos de la cruz hablamos del poder de Dios. 
 
Haz esta oración: “..Señor, he escuchado que la Palabra de la cruz es Poder. ¡Gracias por la cruz victoriosa! ¡Es poder Señor! ¡Dame ese poder Señor! ¡Sustenta mi alma, mi corazón, mi espíritu, y mi cuerpo! ¡Susténtalos con tu poder Señor! por la fe renuevo mi pacto con la cruz del calvario, que para el mundo seguirá siendo locura, pero para los salvados es poder de Dios. No seré fuerte por mi propia fuerza, pero la fuerza y el poder viene de ti Señor. Como hijo, como joven, como padre, levanto mis manos al cielo para adorarte. Amén..”

Pastor Orlando García
 
REFERENCIAS BIBLICAS: (1) Apocalipsis 3:11. (2) 1ª a los Corintios 1:18 al 24 (3)  1ª de Juan 2:12. (4) Colosenses  1:9 (5) Colosenses 2:13 (6) 1º Pedro 2:25 (7) Efesios 6:12 (8) 1º Pedro 5:8 al 10 (9) Romanos 8:37 al 39 (10) 1° Corintios 9:24 (11) Filipenses 3:13